Cuando las cosas van mal, el instinto nos hace luchar contra el más débil.
NO nos paramos a reflexionar, ver cual son las verdaderas causas y aunar esfuerzos para lograr mejorar y solucionar los problemas. Como un solo equipo, todos a una.
Estos días de difícil situación, de crisis, de paro, de problemas económicos, etc. Estos días, son difíciles, y en ocasiones puede parecer que el luchar contra el extranjero, contra el diferente, es la solución.
Estamos viviendo situaciones en todo el mundo, trabajadores que se echan la culpa entre ellos. Trabajadores que luchan por un puesto de trabajo, pero como nunca, con violencia, con odio. Estamos viendo como se apunta con el dedo al que no es de la tierra, al que es diferente, al pobre extranjero.
Todos ellos no son culpables. No tienen la culpa de la crisis, ni del cambio climático, ni de la falta de trabajo. Están afectados, como todos los demás.
Y claro, la lucha no es en sí contra el extranjero. Es contra el pobre que parece diferente. Contra él es contra el que luchamos. El no es el culpable, no conseguiremos nada con ello.
La empresa que con capital extranjero genera trabajo, no es un enemigo. Pero el inmigrante que busca subsistencia, trabajo, dignidad, SI?
La lucha no ha de ser entre trabajadores, la lucha ha de ser por un futuro mejor. Aunar fuerzas y espíritu para conseguir un mundo mejor.
Entre todos podemos. Locales y extranjeros, de diferente índole y apariencia. Todos buscamos lo mismo, trabajo y futuro, un futuro realmente mejor.
No caigamos en luchas fratricidas, no son una solución y generación un gran daño humano a nuestra sociedad.

Artículos relacionados
Ningun usuario respondio a este post
Añadir comentario
El comentario ha de ser supervisado. Será añadido en breve.